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Multitudinarias protestas
por visita
de Bush a Brasil
SAO PAULO, 8 mar (PL) —. Los movimientos
sociales de Brasil desarrollan una
jornada masiva de repudio a la presencia
del presidente estadounidense, George W
Bush, en el país.
El mandatario norteamericano inicia esta
noche una visita oficial de 24 horas
cuestionada por los sectores populares
que desde temprano salen a la calle en
los 27 estados del país para gritar
"Fuera Bush!".
Las protestas realmente comenzaron desde
principios de semana y han adquirido
fuerza con los días, por lo que nadie
cuestiona que este jueves alcancen su
máxima dimensión.
La víspera fue quemado un muñeco
ataviado como Bush frente al Congreso,
en Brasilia, y junto a las
organizaciones sociales y políticas
participaron parlamentarios en la
actividad de repudio.
La diputada del Partido Socialismo y
Libertad (PSOL) Luciana Genro presentó
ante la Comisión de Relaciones
Exteriores de la Cámara una no aprobada
moción para declararlo "persona no
grata".
Aquí en el estado de Sao Paulo más de
900 mujeres de la Vía Campesina ocuparon
una destilería de alcohol del grupo
norteamericano Cargill, primera
inversión de Washington en etanol.
El presidente del Movimiento de los
Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST),
Joao Pedro Stédile, aseguró que la
organización luchará para impedir que
Brasil se convierta en productor de
etanol para Estados Unidos.
Todos los partidos de izquierda
orientaron a sus directorios movilizar a
todo su personal para los actos que
tendrán lugar en cada estado para
repudiar la presencia de Bush en Brasil.
El gobernante Partido de los
Trabajadores convocó a su militancia a
participar masivamente en las protestas
que los movimientos sociales realizan en
la Avenida Paulista y el resto del país.
La marcha de Sao Paulo es la mayor
acción de repudio, comienza en el
corazón de la ciudad y es convocada por
la Central Unica de Trabajadores (CUT),
Unión Nacional de Estudiantes (UNE) y
MST.
En el gobierno brasileño también se han
alzado voces de rechazo a las posturas
que trae Bush y la ministra de la Casa
Civil, Dilma Rousseff, criticó
fuertemente el proteccionismo
norteamericano.
Anunció que en las conversaciones Brasil
va a insistir en la reducción del
impuesto cobrado al etanol en Estados
Unidos que ha causado pérdidas por 250
millones de dólares.
No se puede establecer eternamente
protección de mercado para beneficiar a
los menos productivos, los menos
competitivos, a los más ineficientes,
argumentó.
En tanto, en esta ciudad, miles de
agentes armados, entre policías y
militares, ya fueron desplegados para
velar por la seguridad de Bush y
mantener a los que protestan lejos del
visitante.
Los números del despliegue de seguridad
incluyen 320 agentes de la CIA y el FBI
con tres perros, 20 tiradores de élite,
tres mil 700 soldados y policías
brasileños, tres helicópteros y 74
blindados.
Finalmente se supo que de los tres
hoteles preparados para hospedar a Bush,
el Hilton fue el escogido y en su
interior se desplegó una fuerza de 100
agentes del servicio secreto
estadounidense.
Entre las armas y tecnologías instaladas
en el hotel, que tiene helipuerto,
figura un rastreador de misiles y ha
sido cerrado el acceso en más de 20
manzanas en torno a ese predio.
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