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El Congresista Sires
tiene mala memoria
POR JEAN-GUY ALLARD
EL
Representante norteamericano de origen
cubano Albio Sires desarrolla en este
momento una intensa campaña en
Washington para llevar a sus colegas del
Congreso a rechazar varias propuestas
legislativas destinadas a poner fin a
las prohibiciones de viajar a la Isla,
reporta el Miami Herald.
Nacido en
Bejucal, Cuba, hace 56 años, Sires
emigró a EE.UU. con apenas 11 años de
edad, cuando sus padres juzgaron de su
interés sumarse a los que emigraban por
haberse beneficiado del régimen
sanguinario de Fulgencio Batista.
A
sus colegas de la Cámara baja, Sires
cuenta cuánto sufrió en la “isla
comunista”, cuando el socialismo ni se
había proclamado en Cuba pero cuando sí
la contrarrevolución multiplicaba las
acciones terroristas con el total apoyo
de la CIA.
Según el Herald, Sires argumenta que
las sanciones contra Cuba tienen que ser
mantenidas en nombre de los derechos
humanos.
Sires
tuvo como brazo derecho, en su campaña
para las elecciones de noviembre, a
Ángel Alfonso Alemán, actualmente objeto
de una investigación del FBI por ser
miembro de la cúpula “norte” de la
Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA)
que apadrinó durante años el
financiamiento del terrorista Luis
Posada Carriles, pareja nada respetuosa
de los derechos humanos.
Organizador del ataque contra el buque
chipriota Mikonos ocurrido en aguas
cubanas el 2 de abril de 1993, Alemán
fue el actor principal del caso del yate
La Esperanza, capturado en 1997, en
aguas puertorriqueñas, rumbo a Isla
Margarita donde iba a intentar asesinar
al Presidente cubano.
Sires
fue elegido en 1995 alcalde de West New
York, ciudad controlada por el hampa
cubanoamericano que maneja ahí el juego
ilegal y la prostitución.
Sires
es miembro de la FNCA desde muchos años
y su candidatura a la silla por el
distrito 13 de Nueva Jersey fue
abiertamente apoyada por este
controvertido grupo.
El
jefe de policía de West New York en
tiempos de Sires, Alexander Oriente,
sospechoso de apoyar los negocios del
capo cubanoamericano José Grana, confesó
en 1998 al FBI haber contribuido con 2
000 dólares al mes al recaudador de
fondos “electorales” de Sires.
El
Congresista Sires tiene muy mala
memoria.
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