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Cuba evalúa
vulnerabilidad ante posible cambio
climático
LA HABANA, 11 mar (PL) —. Cuba evalúa
junto con otras naciones del área los
factores de vulnerabilidad ante el
posible impacto del cambio climático que
supondrá el incremento de tormentas, del
nivel del mar y de las temperaturas.
Como parte de esas acciones, la mayor de
las Antillas participó desde el año
pasado en talleres en los que se
elaboran estrategias de adaptación ante
el deterioro de las condiciones
climáticas, destacó este domingo el
diario Juventud Rebelde.
Además los foros tuvieron su sede en
Belice y Jamaica, en los que se hizo
hincapié en entrenamientos sobre el uso
de modelos biofísicos en los estudios de
impacto del cambio climático sobre la
agricultura.
Estas citas son resultado de los
esfuerzos de colaboración conjunta entre
el Centro Comunitario del Caribe para el
Cambio Climático, en Belmopan, Belice, y
el Instituto Cubano de Meteorología.
Para Roger Rivero, especialista cubano
en evaluación de impactos del cambio
climático, lo hecho hasta aquí forma
parte del trabajo continuado por elevar
las capacidades y el estado de
preparación de los países caribeños para
enfrentar eventos meteorológicos
extremos.
"Cuba tiene que prepararse para un clima
más cálido, en el que el comportamiento
de las precipitaciones quizá no sea el
más favorable, y se produzcan períodos
extremos, ya sea de sequía, o temporadas
ciclónicas muy activas", expuso el
experto Ramón Pérez.
El también director del Centro Nacional
del Clima expuso que el aumento de las
temperaturas y del nivel del mar, el
desequilibrio en los procesos de
precipitaciones podrán convertirse en
las principales consecuencias que
provocaría este fenómeno.
Cuba no estaría ajena a estas
consecuencias, pues sus principales
acuíferos están abiertos al mar, lo que
provoca una introducción salina
contaminante.
También la agricultura sufriría
considerables pérdidas, pues muchas
variedades de cultivo tendrán que
adaptarse a nuevas condiciones
climáticas y no pocas especies de
animales y plantas padecerán
transformaciones en su ciclo de vida,
señaló.
En Cuba la temperatura media se
incrementó de 0,6 a 0,7 grados Celsius
desde 1951, y los pronósticos revelaron
que para 2100 pudiera aumentar hasta
2,5, como parte de las variaciones de la
temperatura media en el planeta cercana
a 0,74 desde comienzos del siglo pasado.
En opinión del especialista Luis Paz
resulta necesario que el hombre se
adapte a estas nuevas condiciones
climáticas, que ya se avecinan y no
pueden frenarse de un día para otro,
pues los gases de efecto invernadero
(calentamiento global) tardarán decenas
de años en desaparecer.
"A partir de ahora, puede que en Cuba
tengamos etapas invernales cada vez más
cortas y para el verano temperaturas muy
sofocantes. Esos son ejemplos de los
efectos del cambio climático para Cuba",
manifestó Pérez.
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