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Madrid, el Miami europeo
Patricio
Montesinos
Ante el creciente descrédito
internacional de la ciudad
norteamericana de Miami, sede histórica
del terrorismo contra Cuba, los
acérrimos y frustrados enemigos de la
isla caribeña pretenden convertir a
Madrid en su refugio y sitio de
operaciones para continuar atacando a la
mayor de las Antillas.
La debilitada y desprestigiada
contrarrevolución de origen cubano ha
encontrado caldo de cultivo en la
capital española, donde el gobierno
autonómico liderado por el derechista
Partido Popular (PP) financia,
subvenciona y estimula agresiones de
todo tipo contra la Revolución en la
nación latinoamericana.
En Madrid han sido bienvenidos en los
últimos tiempos hasta mercenarios que,
pagados por Estados Unidos, participaron
en la frustrada invasión de Playa Girón
en 1961, mientras que algún que otro
connotado terrorista buscado por la
justicia cubana deambula libremente por
esa urbe.
Al mismo tiempo, representantes del
ejecutivo madrileño visitan
continuamente Miami, y allí incluso han
recibido de regalo cuadros pintados por
el afamado terrorista Luis Posada
Carrilles, conocido como el Bin Laden de
América Latina.
Según reiteradas denuncias, el gobierno
autonómico de la presidenta Esperanza
Aguirre utiliza sumas importantes de
dinero provenientes de los
contribuyentes españoles para auspiciar
a rimbombantes organizaciones
contrarrevolucionarias, que no son otra
cosa que grupúsculos, en su empeño de
atacar a Cuba.
Ninguna de esas agrupaciones llega a
sumar en su seno a más de una decena de
miembros, más allá de denominaciones que
no pueden esconder la orfandad de
prestigio entre el pueblo español.
Sin embargo todas, aunque enfrentadas
entre sí y con muy escasa capacidad de
convocatoria, cuentan también en Madrid
con el respaldo de conocidos medios de
prensa anticubanos, que les sirven una y
otra vez de portavoces para difamar y
mentir sobre la Isla.
Su principal denominador común es el
dinero, amén de los estrechos lazos con
las organizaciones terroristas y
mafiosas que históricamente operan
libremente desde Miami contra Cuba.
Su obstinación es la misma que la del
gobierno norteamericano, destronar a
toda costa a la Revolución cubana, y a
esa porfía desean sumar a los países de
la Unión Europea, entre ellos a España.
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