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Condecora García
Márquez Pablo Milanés
Sonia
Sánchez
sonia.sh@granma.cip.cu
El cantautor
cubano Pablo Milanés recibió de manos
del escritor colombiano Gabriel García
Márquez la Medalla Haydée Santamaría en
reconocimiento a su destacada y activa
participación en el desarrollo de la
cultura de nuestro pueblo y sus
relaciones con la Casa de las Américas.
"Es
primera vez que impongo una
condecoración a alguien menor que yo",
dijo desplegando una amplia sonrisa el
Gabo, cuya llegada a Cuba en el amanecer
de ayer coincide con la celebración
mundial por su 80 cumpleaños, los 40 de
la publicación de su imprescindible
novela Cien años de soledad y los
25 de que se le concediera el Premio
Nobel de Literatura.
No fue casual
que Gabo accediera a condecorar al
trovador. Son entrañables amigos. Muchos
recordaron ayer que el Nobel prestó su
voz para introducir el álbum doble
Pablo querido, quizá la más exigente
antología compartida por el cantautor
junto a sus colegas.
La distinción,
que otorga el Consejo de Estado, fue
entregada en íntima ceremonia celebrada
en la sala Che Guevara, de la Casa de
las Américas, donde se encontraban
también el ministro de Cultura, Abel
Prieto, y el presidente de la
institución, el poeta Roberto Fernández
Retamar, quien calificó el homenaje como
"acto de elemental justicia por los
vínculos sagrados de Pablo con la Casa,
y en particular, con Haydée Santamaría".
"Este acto
representa hacer honor a alguien que amé
y respeté con el orgullo de haber podido
compartir sus trabajos y sus días; por
eso estoy feliz de que su nombre y más
que eso, su espíritu, luzca hoy para
todos nosotros", destacó Pablo al
agradecer el reconocimiento.
Al término de la
velada, el autor de El amor en los
tiempos del cólera expresó a esta
redactora sentirse "muy feliz de estar
aquí, es una felicidad que pueda estar
todos los años cada rato aquí en Cuba",
y aseguró no poder quedarse más tiempo
por su amplia agenda de viajes. "Me voy
pronto porque tengo que ir a festejar a
alguien que cumple 80 años en Colombia",
comentó con picardía.
Seguidamente,
alentó a los jóvenes escritores cubanos
"a que escriban, pero no hagan nada
falso y tengan paciencia. Al principio
se está muy descorazonado, pero con el
tiempo resulta y va creciendo".
"No doy nada que
sirva de titular", rió finalmente.
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