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Una marcha contra Bush
paraliza el corazón financiero de Sao
Paulo
SAO PAULO, 8 mar (EFE).— Una serie de
manifestaciones contra Estados Unidos
convocadas por sindicatos, partidos
políticos, movimientos sociales y hasta
grupos ecologistas precedió hoy la
llegada del presidente George W. Bush a
Sao Paulo, su primera escala en una gira
por cinco países latinoamericanos.
La principal de todas las protestas
paralizó por algunas horas la Avenida
Paulista, importante arteria de Sao
Paulo y corazón financiero de la mayor
ciudad suramericana, y atrajo a 6.000
manifestantes, según la policía, y
10.000, según sus organizadores.
La manifestación, convocada inicialmente
por grupos interesados en conmemorar el
Día Internacional de la Mujer, fue
súbitamente tomada por las
organizaciones que se oponen a la
presencia de Bush en Sao Paulo.
"Quisimos estar presentes vestidos de
rojo para mostrar la sangre que está
siendo derramada en todo el mundo por la
política homicida del imperio", dijo a
Efe un dirigente de la Unión Nacional de
los Estudiantes.
Entre los manifestantes, que marchaban a
los gritos de "fuera Bush", "el señor de
la guerra descansa su belleza en un
hotel cinco estrellas de Sao Paulo" o
"por las mujeres de Irak", se filtraron
algunos miembros de grupos "punk" y
"anárquicos", todos vestidos de negro,
que llegaron a enfrentarse a la policía
con piedras y hasta cocteles molotov y
fueron reprimidos con gases
lacrimógenos.
Al menos una persona resultó herida en
el conflicto y varios fueron arrestados.
Pese a que la ciudad está prácticamente
sitiada por un dispositivo de seguridad
que movilizó a cerca de 4.000 policías y
militares, entre ellos 300
estadounidenses, algunos de los
manifestantes intentaron bloquear todas
las pistas de la Avenida Paulista sin
respetar el acuerdo al que habían
llegado inicialmente con las
autoridades.
La colorida y ruidosa manifestación,
cargando numerosas pancartas que
tildaban al mandatario estadounidense
desde homicida hasta principal
responsable del calentamiento global,
marchó por el centro de Sao Paulo pocas
horas antes de la llegada del
gobernante.
La marcha, sin embargo, se concentró en
una región por la que el presidente
estadounidense ni pasará.
Las autoridades brasileñas han aislado
una extensa zona, en los alrededores del
hotel Hilton Morumbí, en donde Bush se
alojará y en donde se entrevistará
mañana con el presidente brasileño, Luiz
Inácio Lula da Silva.
La marcha por la Avenida Paulista fue
convocada por sindicatos como la Central
Unitaria de los Trabajadores (CUT) y
organizaciones como el Movimiento de los
Sin Tierra (MST) y la Unión Nacional de
los Estudiantes (UNE).
Entre los organizadores también
figuraban formaciones oficialistas como
el Partido de los Trabajadores (PT), que
Lula fundó en 1980 y con el que gobierna
desde 2003, y el Partido Comunista do
Brasil (PCdoB).
"Pedimos a nuestros militantes que
asistieran a la manifestación. La
política de Bush es nociva para América
Latina y para Brasil", afirmó el
secretario de relaciones internacionales
del partido oficialista, Valter Pomar.
El grito "fuera Bush" también sirvió
para unir por primera vez en muchos años
a la izquierda brasileña, ya que a los
oficialistas se sumaron algunos líderes
de partidos socialistas radicalmente
opuestos a Lula.
Pero la marcha por la Avenida Paulista
no fue la única en protesta por la breve
visita del presidente estadounidense a
Brasil, ni Sao Paulo fue el único palco
de las manifestaciones.
En una llamativa manifestación, la
organización ecologista Greenpeace
denunció la supuesta falta de interés
tanto de Bush como de Lula en adoptar
medidas para combatir el calentamiento
global.
En Porto Alegre, cuna del Foro Social
Mundial, cerca de 1 300 estudiantes,
sindicalistas y militantes marcharon en
la mañana de este martes con enormes
pancartas con el mismo mensaje: "Fuera
Bush".
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