En la apertura, a la que asistió el
escritor Abel Prieto, asesor del
Presidente de los Consejos de Estado y
de Ministros, el cantautor calificó su
periplo como "una posibilidad muy
importante para el contacto directo con
las personas".
"En otros momentos también me he
acercado a la gente y he visitado
lugares y rincones a veces difíciles.
Esa es una satisfacción y una tarea que
yo mismo me he impuesto porque me siento
bien haciéndola. Es mi manera de ser, no
creo que eso me haga mejor persona, pero
por supuesto tampoco me hace peor", dijo
el trovador en declaraciones a Granma.
El legendario músico, uno de los
fundadores de la Nueva Trova, agregó que
la gira tuvo de especial que "se realizó
fuera de los teatros, sin convocatoria
previa, y me permitió llegar a las
casas, a los barrios y trabajar
directamente con sus habitantes. No ha
sido una gira con pretensiones
comerciales de ningún tipo. Es una gira
de contacto humano. Eso es lo especial".
El periplo de Silvio Rodríguez por
los barrios comenzó en septiembre del
2010 y lo ha llevado a ofrecer
conciertos en casi 40 comunidades como
Cayo Hueso, San Agustín, El Fanguito y
La Hata, donde ha estado acompañado de
destacados artistas como Omara Portuondo,
Los Papines, Frank Fernández, Eduardo
Sosa y Kelvis Ochoa, entre muchos más.
El pasado mes de febrero se celebró
en las inmediaciones de Casa de las
Américas el aniversario 45 del primer
concierto de la Nueva Trova. Sobre la
vigencia del legado de este Movimiento,
el autor de Ojalá indicó que
"siempre que existan personas que
escuchen a un trovador, este se
expresará con tremendas ganas".
"En definitiva, la trova nunca ha
sido un fenómeno de multitudes. Son
escasísimos los que han llegado a cantar
ante multitudes. De ahí que ha sido una
actividad de poca gente. Así que siempre
que haya cinco o seis personas que
escuchen a un trovador, este se sentirá
en su condición natural".
Al presentar la exposición, que
cuenta, además, con fotografías de
Kaloian Santos y Alejandro Ramírez, el
director del Centro Cultural Pablo de la
Torriente Brau, Víctor Casaus, leyó un
mensaje enviado por Tony Guerrero en el
que consideró a la gira de Silvio por
los barrios "como un ejemplo de cubanía,
entrega y fidelidad a los principios de
la Revolución".