Había que verle la cara, era una
cascada de alegría incontenible. La
satisfacción no le cabía en el rostro.
Estaba eufórico, acaba de sacar el out
27, completando tres entradas en el
juego más importante de su equipo en el
tercer Clásico Mundial, y como si fuera
poco el capítulo final fue escón de
ponches. Tras el último lanzamiento, un
abrazo desbordó la gratitud y sinceridad
de sus 19 años.
"Quería que llegara el momento. Nos
hemos preparado muy bien y el profesor
Víctor Mesa me había dicho que estuviera
listo. Subirse a la tabla de lanzar con
el Cuba detrás, millones de gente
mirándote y un estadio que parece un
mundo, es tremendo, pero tenías muchas
ganas de vivirlo".
Raicel Iglesias es el pelotero más
joven del equipo Cuba. A él le
encomendaron nada menos que cerrar y
conservar la ventaja en el primer choque
frente a Brasil.
Y lo hizo cosa fácil. Tres entradas
completas permitiendo un solo jit, con
cinco ponches, sin regalar base por
bolas, en fin todo un consagrado que
acaba de debutar.
"Cuando supe que podía tener esa
misión estudié bien a los contrarios.
Por eso no dependí de la bola rápida,
aunque no deje de usarla. Puse énfasis
en las bolas de movimiento y ya ve,
dominé", dijo.
¿Quién salió a buscar al otro para
ese abrazo después que alcanzaste el
último out con ponche, tu o Víctor Mesa?
"Yo no sé si él salió, creo que sí,
pero lo que si te puedo decir es que lo
busqué, quería agradecerle por la
confianza, por darme ese momento y yo
creo que él quiso decirme algo parecido.
Lo cierto es que nos encontramos y nos
dimos ese abrazo que para mi fue un
premio, y si él vino a buscarme, pues
todavía es más grande. Eso quiere decir
que lo hice bien".
Poco después de la escena le
preguntamos al director del equipo
cubano por Raicel. "Es un gran talento,
va a ser uno de los grandes lanzadores
de nuestro béisbol. Hoy está listo para
cualquier tarea, contra cualquier
adversario. Tiene decisión y sed de
victoria, lo posee todo para llegar muy
lejos. Con jóvenes como él, aunque no
haya todavía la experiencia, siempre hay
confianza, por eso fui a felicitarlo,
estuvo inmenso".