Prisioneros Políticos del Imperio| MIAMI 5      

     

I N T E R N A C I O N A L

La Habana, 10 Septiembre de 2010

 

La diversión de la sangre

Joaquín Rivery Tur

FUE en Kandahar, Afganistán. Cinco soldados norteamericanos tomaron como diversión matar a mansalva a civiles para entretenerse porque se aburrían.

Hasta donde llega la denuncia del diario británico The Guardian, llegaron a asesinar a tres ciudadanos indefensos afganos, mientras otros siete los protegían.

La gravedad no está en las divertidas ejecuciones que hacían reír a los infantes cuando algún inocente volaba por los aires destrozado por una granada. Lo grave está en que muchos soldados norteamericanos están penetrados hasta el tuétano de los deseos de matar a los no norteamericanos.

Para el grupo de asesinos, ningún afgano es otra cosa que un animal de matadero y ellos posiblemente cumplen la misión que los instructores militares les han enseñado y ellos aprendido en Iraq y el mismo Afganistán.Traen en el recuerdo la impunidad de las torturas de Abu Ghraib y Bagram y los entretenimientos macabros de tropas y jefes en aquellas cárceles.

El muy revelador el detalle de que todo comenzó, según revela el diario The Guardian, citado por Cubadebate, cuando el sargento Calvin Gibbs llegó a la base de Ramrod el pasado noviembre. Éste, que ya había estado en Iraq y aprendido a asesinar civiles, comentaba lo "fácil que sería lanzar una granada a cualquiera y matarle".

Con esa idea fija, que podría ser copiada también de los torturadores de los centros de la base de Guantánamo, Gibbs, de 25 años, trazó un plan con otro soldado, Jeremy Morlock, de 22, y otros miembros de su misma unidad para formar el grupo.

La primera víctima fue Gul Muldin, al que hicieron volar por los aires con una granada en enero pasado, y luego completaron el macabro juego disparándole con un fusil.

Cualquier excusa bastaba para explicar la explosión al mando, que nunca se ha preocupado por las muertes de los afganos, cáuselos una patrulla o una orden de Washington.

Es increíble, el sitio Cubadebate, hurgando en medios norteamericanos, encontró que The Army Times reveló que uno de los soldados coleccionaba dedos de las víctimas como recuerdo; de hecho Morlock asustó a Holmes mostrándole un dedo de un muerto.

El divertimento de sangre viene en la mente de los militares norteamericanos. Recordando las excusas de los jefes de Abu Ghraib, no creo que ellos sientan el menor remordimiento por las atrocidades que ordenaban cometer. No creo en las excusas de Robert Gates ni de la Casa Blanca.

Ese pensamiento que guía los crímenes atroces de los norteamericanos explica por qué el reverendo protestante Ferry Jones —expulsado de Alemania por su propia comunidad de fe— es capaz de convocar a la quema masiva del Corán a partir del 11-S como una muestra de odio racial y religioso y una falta de consideración a una religión tan respetable como la suya.

Esas ideas llaman a la guerra, a la crueldad, al exterminio de etnias completas y son, en fin de cuentas, el combustible que hace funcionar al peor sistema que ha tenido la humanidad: el capitalismo.•

 
 

IMPRIMIR ESTE MATERIAL


Director General:
Lázaro Barredo Medina. Director Editorial: Oscar Sánchez Serra.
Granma Internacional Digital: http://www.granma.cu/

 

Correo-E  | Index | Inglés | Francés | Portugués | Alemán | Italiano
Sólo Texto | Feeds RSS en español | Suscripción para la Edición Impresa
© Copyright. 1996-2010. Todos los derechos reservados. GRANMA INTERNACIONAL DIGITAL. Cuba.

Subir