NUEVA YORK, 30 de octubre.— Las
penurias ocasionadas por la
supertormenta Sandy se agravaron este
martes, cuando millones de habitantes en
la costa este de Estados Unidos debieron
arreglárselas sin energía eléctrica ni
transporte colectivo, según AP.
La tormenta más devastadora que ha
azotado esta región en décadas causó la
muerte de al menos 50 personas, y se
prevé que la cifra aumente a medida que
Sandy continúe su paso por territorio
norteamericano y deje caer más lluvia y
nieve.
El huracán Sandy, convertido en una
tormenta postropical, tocó tierra el
lunes por la noche en el estado de Nueva
Jersey, con vientos sostenidos de 130 km/h
(80 m/h), cortó el suministro de
electricidad de más de 8,2 millones de
personas, desde las Carolinas hasta
Ohio.
Nueva York fue uno de los lugares
golpeados con mayor fuerza. Su corazón
financiero en el Bajo Manhattan, cerró
por segundo día consecutivo sus
operaciones.
En esa ciudad, varios torrentes de
agua de mar penetraron en los huecos de
la zona en construcción del Centro de
Comercio Mundial. La tormenta causó los
peores daños en los 108 años de historia
del sistema del tren subterráneo de
Nueva York, de acuerdo con Joseph Lhota,
presidente de la Autoridad Metropolitana
del Transporte.
Las aerolíneas cancelaron 16 mil
vuelos entre el lunes y el miércoles, de
acuerdo con FlighAware, una página de
rastreo de los servicios de aviación.
Los tres aeropuertos principales de la
ciudad de Nueva York permanecieron
cerrados.
El presidente Barack Obama emitió la
declaración de "desastre mayor" en Nueva
York y en Long Island. La medida liberó
fondos federales para los habitantes de
la zona.
Durante una visita a las oficinas
principales de la Cruz Roja, Obama
consideró que la tormenta fue un evento
"desgarrador para la nación".
De acuerdo con TeleSur, el alcalde de
la ciudad de Nueva York, Michael
Bloomberg, afirmó que la ciudad no
cuenta con los recursos suficientes para
solventar "en el mismo instante" la
emergencia generada por la tormenta
Sandy. "Va a tomar tiempo reparar los
daños", agregó.
Por su parte, el Servicio de
Comunicaciones de Emergencia de los
radioaficionados de la Ciudad de Nueva
York (NYC ARECS) denunció que grupos de
saqueadores habían asaltado tiendas en
Coney Island. Algunos observadores
indicaron a medios locales que los
bandoleros estaban armados.
Según reporta InfoWars.com, 1 175
efectivos de la Guardia Nacional de
Nueva York fueron movilizadas para
proveer "apoyo logístico de comando y
control" en Nueva York, Long Island, el
Valle del río Hudson y las zonas del
sur.
El gobernador de Nueva Jersey, Chris
Christie, dio el recuento de los daños
en una conferencia matutina: "Las vías
del tren fueron arrasadas por el agua y
buena parte de la costa seguía
sumergida. El panorama es devastador",
dijo Christie.
También en Nueva Jersey, las aguas
rompieron un dique y amenazaban tres
pueblos en el condado de Bergen, a pocos
kilómetros de Nueva York, indicó la
policía.
Asimismo, tres reactores nucleares
fueron apagados como consecuencia de la
tormenta, dos de ellos en Nueva Jersey y
un tercero en el estado de Nueva York,
agrega AFP.
Las centrales fueron puestas fuera de
servicio por problemas de circulación de
agua y de la red eléctrica externa y no
presentaban riesgos de seguridad, según
las empresas que los administran.
También, los apagones e inundaciones
causados por Sandy interrumpieron los
servicios de telecomunicaciones en los
estados del noreste de Estados Unidos,
provocando una cobertura irregular en
los teléfonos móviles y fijos, así como
en Internet, reporta Europa Press.
Sandy podría costar cerca de 20 mil
millones de dólares en daños materiales,
además de entre 10 mil y 30 mil millones
más en pérdidas económicas, según un
pronóstico de la empresa especializada
en prospectiva IHS Global Insight.
El golpe inmediato a la economía le
restaría 0,6 puntos porcentuales al
crecimiento económico en el trimestre
octubre-diciembre, refiere la misma
fuente.
Los economistas prevén que los daños
de Sandy superarán a los causados por el
huracán Irene el año pasado, los cuales
sumaron 15 mil 800 millones de dólares.