EL boxeador cubano
Teófilo Stevenson, triple campeón olímpico, hoy
retirado, hizo una vez esta pregunta: "¿Qué
representa un millón de dólares comparado con el
amor de todo un pueblo?"
Stevenson rechazó
con estas palabras la oferta de los promotores
estadounidenses para desertar, después de su
primera corona olímpica de los pesos pesados, en
Munich, en 1972.
Treinta años
después, la elite del boxeo amateur cubano
intervendrá en el torneo Córdova Cardín a finales
de mayo y sigue repudiando el profesionalismo, al
cual sus directivos asocian con la traición a los
principios del deporte olímpico.
El certamen es
parte de la preparación para el mundial de
Tailandia, en julio, y los Juegos Panamericanos de
Santo Domingo, en agosto, donde los cubanos
defenderán su condición de número uno del
planeta.
En la última cita
del orbe, en Belfast en el 2001, los antillanos
alcanzaron siete preseas doradas, mientras en la
cita continental de Winnipeg, en 1999, se alzaron
con nueve títulos.
El boxeo es el
segundo deporte en la afición nacional después del
béisbol, aunque en la Isla se eliminó el
profesionalismo, el 23 de febrero de 1961 con la Ley
9-36, según lo recordó José LLanusa Gobel,
director del deporte cubano entre 1961 y 1965.
Llanusa explicó:
"Decidimos eliminar el profesionalismo para
acabar con los que ganaban dinero a costa de los
deportistas, en particular los promotores y los
intermediarios".
El funcionario
señaló, además, que en esa fecha se creó el
Instituto Superior de Deportes, para formar
educadores, entrenadores y atletas. En esa
institución se graduó Alcides Sagarra, entrenador
principal del Equipo Nacional de Boxeo entre 1964 y
el 2000.
"El objetivo
era hacer del boxeo un deporte educativo, practicado
por todos, y no un deporte donde se daban golpes a
veces hasta la muerte, como le sucedió a Benny
Paret, pugilista cubano profesional, quien falleció
en el ring del Madison Square Garden de New
York", agregó Llanusa.
Los boxeadores
cubanos trabajan "la condición física y el
movimiento de la esquiva para evitar el golpe y
preparar el contragolpe", explicó.
Precisamente
Stevenson, maestro en este arte, se convirtió en un
héroe en la Isla al conquistar tres títulos
olímpicos, 1972, 1976 y 1980.
No aceptó las
numerosas ofertas de los promotores que soñaron con
reunir en el ring a Stevenson y Muhammad Ali,
entonces rey de los super pesados en el boxeo
profesional.
Además, triple
campeón mundial, Stevenson se despidió en 1986, en
la cita de Reno, Estados Unidos, precisamente cuando
Félix Savón, considerado como su heredero,
conquistó su primera corona del orbe.
Seis veces campeón
mundial, Savón colgó los guantes tras alcanzar su
tercer título olímpico en Sydney 2000 y también
rechazó hasta 10 millones de dólares para
enfrentar a Mike Tyson.
Cuando el Comité
Olímpico Internacional (COI) le condecoró con la
Orden Olímpica, en julio del 2001, Savón declaró: