OSLEIDYS
Menéndez tiene una sonrisa pícara y una mirada
maliciosa, y no vacila en afirmar que saldrá a
defender su jerarquía en lanzamiento de jabalina.
"Este
año tengo compromisos fuertes, pienso alcanzar la
forma óptima en agosto y revalidar mis títulos,
tanto en los Panamericanos de Santo Domingo (1-17 de
agosto) como en el mundial de París, a finales de
ese mismo mes", dijo Menéndez.
Saltó,
o más bien se lanzó, a la fama en julio del 2001
cuando se convirtió en recordista mundial con
registro de 71,54 metros.
"Fue
grandioso, nunca pensé superar los 71 metros, es el
recuerdo más grato de mi carrera, en Rethymmo, en
la isla de Creta, el clamor del público era
tremendo, y yo no sabía si gritar, bailar o
llorar", comentó.
En
el Estadio Panamericano de La Habana del Este, bajo
un sol intenso, esta joven de 23 años de edad no se
cansa de repetir los lanzamientos, “la técnica es
realmente lo que más me gusta entrenar",
señaló.
Iniciará
el año en el campeonato nacional a partir del 27 de
mayo, competencia que gana desde 1997. Después
viajará a Europa para intervenir primero en Torino,
Italia, el 6 de junio, y en unas seis competencias
más, sin embargo afirmó no sentir demasiada
presión.
"Sé
que todo el país espera una medalla mía, tanto en
los Panamericanos como en el Mundial, pero tengo un
temperamento sereno y confío en mis
posibilidades", explicó Menéndez.
En
el 2002, la estelar jabalinista ganó la final del
Grand Prix en París y la Copa del Mundo en Madrid,
ambas en septiembre, mientras logró la segunda
marca del año con un envío de 67,40 metros,
detrás de la griega Miréla Manjani (67,47 metros).
"Manjani
y la rusa Tatyana Shikolenko serán mis principales
rivales en el Mundial", precisó Menéndez.
Pero
antes, quiere subir a lo más alto del podio en los
Panamericanos, "el objetivo es alcanzar el oro
y la plata en jabalina femenina, con mi compatriota
Sonia Bicet".
Además
mencionó a la colombiana Sabina Moya y a la
bahamense Eve Laverne como contrarias de respeto.
Menéndez
es alumna del entrenador Dionicio Quintana, quien
afirmó: "Osleidys es la lanzadora del futuro,
porque no depende de la fuerza sino de la técnica
que tiene casi perfecta".
Alegre
y extravertida, le encanta la música y el baile,
esta estudiante de segundo año de Licenciatura en
Deportes, admira a la corredora Ana Fidelia Quirot,
“por su tenacidad y su voluntad de hierro".
Sin embargo, desde
su inicio en atletismo, con 8 años, tiene un
sueño: "Seguir la huella de la jabalinista
cubana María Caridad Colón, primera
latinoamericana en coronarse campeona olímpica en
1980".