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Regresó
primer diplomático
expulsado de EE.UU.
Reynold Rassí
La
decisión de expulsar arbitrariamente de Estados
Unidos a 14 diplomáticos cubanos, basándose en
mentiras y calumnias, es otra provocación más del
Gobierno norteamericano dirigida a crear una crisis
y propiciar una confrontación entre los dos países,
señaló Florentino Batista González, vicecónsul
de la Sección de Intereses de Cuba en Washington,
quien fue el primero del grupo en regresar a la
Patria.
El
joven diplomático, de 32 años de edad, viajó
acompañado de su esposa, Olga León, y fue recibido
en el aeropuerto internacional José Martí por
familiares y funcionarios del Ministerio de
Relaciones Exteriores.
En
declaraciones a la prensa nacional manifestó que
esta vil acción de expulsar a siete diplomáticos
de la Misión de Cuba en la Organización de
Naciones Unidas y a otros siete de la Sección de
Intereses en Washington, bajo el burdo pretexto de
realizar actividades no compatibles con sus labores,
es una nueva escalada agresiva contra nuestro país
y pretenden con ello lesionar el prestigio de la
diplomacia cubana, la cual realiza un digno y limpio
trabajo ajustado a sus funciones verdaderas en
cualquier lugar donde representan a la Patria.
Expresó
que la prensa norteamericana solo reflejó los
argumentos y falsedades del Gobierno de ese país, y
no interiorizó en las verdades que había detrás
de esa medida, pero que ya algunos medios se hacían
eco de declaraciones de funcionarios del Buró
Federal de Investigaciones de que ellos no tenían
pruebas de supuestas actividades de espionaje de los
diplomáticos cubanos, por lo que su salida era una
decisión política del Departamento de Estado.
Denunció
que este acto de venganza contra nuestro país era a
la vez una medida también contra los Cinco Héroes
cubanos, prisioneros injustamente en cárceles
norteamericanas, pues los funcionarios expulsados
los visitaban, ayudaban en sus gestiones y mantenían
excelentes relaciones con ellos. Agregó que los
Cinco Compatriotas eran hombres de gran valor,
dignidad y sensibilidad humana. "El mejor
recuerdo y regalo que me llevo de mi estancia en
Estados Unidos, es haberlos conocido a todos. Vale
la pena cualquier sacrificio por ellos", apuntó.
Se
refirió igualmente a la solidaridad de grupos del
pueblo estadounidense amigos de Cuba, que expresaron
su apoyo a los funcionarios y pueblo cubanos, y cómo
ante el intento de manifestaciones
contrarrevolucionarias de la mafia miamense,
representantes de esos grupos solidarios tomaron las
calles próximas a la Sección de Intereses de
nuestro país en Washington en defensa de los diplomáticos
y la Revolución.
"Mientras
quede un hombre en la representación diplomática
de Cuba en Estados Unidos y en la ONU, nuestro
pueblo estará presente para defender
internacionalmente sus derechos y verdades", señaló
finalmente.
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