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Estados
Unidos: la fuerza del poder o el poder de la fuerza
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POR
RAÚL IZQUIERDO CANOS, tomado del diario Trabajadores
En
el Siglo XIX los Estados Unidos de Norteamérica
violaron los derechos, amenazaron y agredieron en América
Latina y el Caribe a: México, Colombia, Argentina,
Perú, Nicaragua, Paraguay, Uruguay, Chile, Brasil,
República Dominicana, Puerto Rico, Haití, Panamá
y Cuba. En África, Asia y Europa a: Libia, Argelia,
Grecia, Sumatra, Islas Fidji, Samoa, Japón, Angola,
Corea, Hawai y Egipto.
Desde
finales del Siglo XIX hasta fines del Siglo XX en el
mundo se produjeron más de 200 insurrecciones
armadas y conflictos bélicos, en los que murieron más
de 100 millones de seres humanos. En la segunda
mitad del Siglo XX, después de la II Guerra Mundial
estallaron 70 conflictos regionales (1) y pequeñas
guerras con participación de más de 80 países,
que ocasionaron aproximadamente 25 millones de
bajas.
Según
datos del Consejo Mundial por la Paz, entre 1946 y
1975 los gobernantes norteamericanos utilizaron sus
fuerzas armadas en 215 oportunidades para conseguir
sus propósitos políticos en otras partes del
mundo.
Terminada
la Segunda Guerra Mundial, el planeta no ha cesado
de padecer conflictos bélicos. Se calcula que han
muerto 35 millones de seres humanos por esas causas
durante la segunda mitad del Siglo XX: el 95% de las
confrontaciones bélicas han ocurrido en países en
vías de desarrollo.
Concluida
la Guerra Fría, después del derrumbe del
socialismo en 1989, se dice que se han registrado
aproximadamente 5 millones de muertos por conflictos
bélicos.
En
el período de 1975 a 1982 los países en desarrollo
aumentaron sus gastos militares en 50 mil millones
de dólares, el 75% de ellos destinado a la
adquisición de armamentos. La OTAN y los EE.UU.
fueron los suministradores de cerca del 70% de las
exportaciones mundiales de armamentos y material bélico.
El
más activo papel en las guerras y la desenfrenada
carrera armamentista lo ha desempeñado Estados
Unidos, que ha mantenido rodeado al globo terráqueo
por una red de 2 mil 500 bases e instalaciones
militares en más de 100 países, en las que han
desplegado 12 mil ojivas nucleares y más de 500 mil
soldados. En Europa mantienen más de 325 mil (2) .
En
la Primera Guerra Mundial (1914–1918) participaron
directamente 34 estados, el número total de población
de estos era de mil millones de habitantes, que
equivalía al 67% de la población total del globo
terrestre. Los países de la coalición antialemana
movilizaron 45 millones de hombres; y Alemania y sus
aliados, 25 millones.
Los
ejércitos en su conjunto sumaron 70 millones de
efectivos, las pérdidas en vidas humanas se
calculan en cerca de los 10 millones, pero hay
fuentes que afirman que fueron 15 millones (cifra
casi similar a la de los que murieron en los siglos
XVIII y XIX). Quedaron mutilados por la guerra 20
millones, 21 millones resultaron heridos, la población
civil sufrió 500 mil muertos; los gastos directos
se calculan en 225 mil millones de dólares (3).
En
la Segunda Guerra Mundial tomaron parte 72 estados.
Los efectivos de todos los ejércitos participantes
fueron 110 millones de hombres, de los cuales
murieron 34 millones (31% del total), quedaron
mutilados 28 millones (25% del total), las bajas en
la población civil sobrepasaron los 24,8 millones
de personas, desaparecieron más de 5 millones y los
gastos se calculan en más de 935 mil millones de dólares
(4).
Además,
40 millones de personas fueron desplazadas de sus
hogares y 13 millones de niños quedaron huérfanos.
A
los rusos les destruyeron más de 30 mil fábricas,
70 mil pueblos y mil 700 ciudades. Alemania prácticamente
desapareció: le destruyeron más de 2 millones 250
mil viviendas y otras 2,5 millones fueron
parcialmente destruidas. Se dice que quedaron más
de 400 millones de metros cúbicos de escombros. Sólo
las bombas atómicas lanzadas en Hiroshima y
Nagasaki ocasionaron más de 200 mil muertos y
decenas de miles posteriormente (5).
Las
fuentes norteamericanas reconocen que en la guerra
de Corea (19501953) el gobierno norteamericano gastó
40 mil millones de dólares.
Envió
más de 2 millones de hombres a la zona de las
acciones combativas, de los cuales murieron 33 mil
629 en acciones de guerra y 20 mil 167 por
accidentes y enfermedades.
Sus
aliados sudcoreanos perdieron 61 mil hombres en acción
y se dice que Corea del Norte perdió entre millón
y medio y dos millones de soldados (6). En esta
guerra las tropas norteamericanas dieron muerte en
la provincia de Hwanghai a unas 120 mil personas. En
el condado de Shinchun, de esa misma provincia,
entre el 17 de octubre y el 7 de diciembre de 1950
fueron asesinadas 35 mil personas, incluidas más de
16 mil mujeres. En Pyongyang murieron más de 15 mil
personas y en Anak más de 19 mil.
Durante
la guerra de Indochina (1964–1975), desatada por
los Estados Unidos contra Viet Nam, participaron más
de 600 mil norteamericanos; y sumándole los aliados
(Viet Nam del Sur, Australia, Nueva Zelandia, Corea
del Sur y Tailandia), los efectivos se elevaron a 1
millón 800 mil. Durante esta guerra los
norteamericanos tuvieron 58 mil 183 muertos y 2 mil
621 desaparecidos. Además, otros 5 mil 200 soldados
extranjeros murieron y 300 mil resultaron heridos.
El
ejército de Viet Nam del Sur sufrió 223 mil 748
muertos y 500 mil heridos.
Los
norteamericanos emplearon más de 7 millones 882 mil
547 toneladas de bombas (3,8 veces más que el total
de toneladas lanzadas durante la II Guerra Mundial),
cuya potencia equivalía a 700 bombas atómicas; se
emplearon más de 15 millones de municiones y se
hicieron más de 25 millones de cráteres durante
los bombardeos.
Los
muertos de la parte vietnamita se calculan en más
de tres millones entre militares y civiles; más de
cuatro millones de personas (civiles y milita res)
resultaron heridas; 600 mil civiles y militares
quedaron mutilados por la guerra; más de 300 mil
soldados están desaparecidos; más de 400 mil
civiles y militares enterrados que no han podido ser
identificados; más de dos millones enfermaron con
sustancias tóxicas, de los cuales 50 mil eran niños.
Se emplearon más de 72 millones de litros de
sustancias defoliantes.
Una
de las operaciones más grandes de la segunda mitad
del Siglo XX fue la denominada Operación Tormenta
del Desierto, la cual constituyó un gran despliegue
tecnológicomilitar de los Estados Unidos de Norteamérica
y otros países que se sumaron a la agresión.
Se
estima que la operación costó más de 100 mil
millones de dólares.
Los
iraquíes tuvieron más de 150 mil muertos. A
consecuencia de las sanciones y la guerra, ese
pueblo ha sufrido la pérdida de unos dos millones
de niños, por la falta de alimentos y medicinas.
La
guerra aérea de los Estados Unidos y la Alianza Atlántica
contra Yugoslavia en el primer semestre de 1999, que
se extendió a 78 días de intensos bombardeos,
ocasionó más de tres mil muertos, dos mil en la
población civil y mil militares.
Estados
Unidos es el país que más dinero gasta en guerras.
Desde finales de 1946 –concluida la II Guerra
Mundial, hasta el año 2002–, sus gastos alcanzan
la astronómica cifra de casi 20 mil billones de dólares.
En el año 2000 en el planeta se gastaron casi 700
billones de dólares (697,7) (7) en gastos
militares. Estados Unidos empleó $343,7 billones,
el 49% del total.
Las
propias fuentes norteamericanas reconocen que a
partir de 1900, en quince de los principales
conflictos bélicos tomaron parte 35 millones de
efectivos de las fuerzas armadas estadounidenses,
las que han sufrido un total de 2 millones 483 mil
466 bajas (7%), de las cuales: 620 mil 698 fueron
muertos (1,8%). Por cada soldado norteamericano
muerto en acción, han caído 17 adversarios y por
cada herido, han ocasionado 10 al adversario. El
costo total de estas quince intervenciones militares
se calcula en unos cinco trillones de dólares. (8)
El presidente George W. Bush aprobó el presupuesto
militar para el 2003, ascendente a 355,4 billones de
dólares.
Según
el Instituto Internacional de Investigaciones para
la Paz (SIPRI), de Estocolmo, el aumento del
presupuesto militar de Estados Unidos para el 2003,
en relación con el 2002, es mayor que los gastos
destinados a ese rubro en Reino Unido (35 billones),
Rusia (29 billones), Francia (27 billones), y
Alemania (23,1 billones). Los gastos combinados de
estos cinco países equivalen al 50% de todo lo que
se gasta en el mundo en armas y soldados. Estados
Unidos solamente representa el 45 por ciento. (9)
Concluyo con sólo cinco preguntas: ¿Será posible
algún día conocer el verdadero costo humano de la
guerra de Iraq, cuántos niños, mujeres, ancianos,
desvalidos y otros han muerto y cuántos seguirán
muriendo a causa de esa infame, injustificada y
despiadada guerra? ¿Será posible acaso cuantificar
el valor de la humillación a los sentimientos de la
herida dignidad y la moral del pueblo iraquí; a cuántos
ascienden los daños ocasionados a una cultura
milenaria que es patrimonio de la humanidad; a cuánto
ascenderá el monto del despojo de su riqueza
petrolera? ¿Permitirá la humanidad que continúen
incrementándose las cifras y datos estadísticos de
muertes, destrucciones y tragedias para los pueblos,
a causa de las guerras de rapiña desatadas por
Estados Unidos contra países pequeños y prácticamente
indefensos? ¿Qué alternativa de paz, justicia e
igualdad les queda hoy a los países pobres y
subdesarrollados en este mundo unipolar, hegemónico
e imperial? ¿Será acaso la guerra la vía propicia
y el instrumento idóneo para acabar con el hambre,
la miseria, la calamidad; la desigualdad entre
pobres, humildes, desposeídos y los más ricos y
poderosos? De la especie humana depende su propia
subsistencia: cómo hacerlo, de qué forma y cuándo
hacerlo, qué recursos y vías utilizar para
hacerlo, es el gran dilema que vive hoy la
humanidad. O nos unimos o nos hundimos, o nos
apoyamos los unos a los otros, o nos liquidarán por
partes. No hay otra alternativa que acudir al
conocido lema de los Tres Mosqueteros: ¡Todos para
uno y uno para todos! De no hacerlo, poco a poco
seremos todos sometidos por la fuerza del poder y el
poder de la fuerza a la voluntad de uno: los Estados
Unidos.
Esperemos
que la razón, la justicia, la equidad y el
raciocinio se impongan frente a la arrogancia, la
soberbia, el desprecio, la ira, la maldad y la falta
de sensatez e incapacidad de los políticos y
gobernantes de las naciones más poderosas.
(1)
Se les denomina también: guerras locales o
conflictos de baja intensidad.
(2)
Según informaciones publicadas por la Revista
Norteamericana U.S. News and World Report, 1979.
(3)
Otras fuentes calculan los gastos, incluido el costo
de las pérdidas en vidas humanas, en más de 337
mil millones de dólares. Boletín del Ejército, de
mayo de 1921.
(4)
Gran Enciclopedia Soviética tomo 32, p. 348 y
Kasnia Zbezda 20.12.1948. The World Almanach, New
York. 1947. p. 573.
(5)
Perspectivas de la UNESCO publicó en agosto de 1977
que las bombas atómicas mataron a unas 300 mil
personas, la mitad de las cuales estuvieron
expuestas a las explosiones.
Granma
7.8.1978.
(6)
Allan R. Millet y Peter Maslowski, Historia Militar
de los Estados Unidos. Editorial San Martín SL.
Madrid, España. 1984, p. 562.
(7)
En estos gastos no se incluye a Israel, Egipto y
otros países árabes. Tampoco están incluidos los
restantes países de Asia, África y América
Latina.
(8)
Fuente CDI: Almanaque militar 20012002.
pp.
4749.
(9)
Juana Carrasco Martín. Juventud Rebelde del
24.10.2002: Todos los dineros para la guerra. p. 2.
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RAÚL
IZQUIERDO CANOS, Doctor
en Ciencias, Presidente del Instituto de Historia y
de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba
Tomado
de Trabajadores
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