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México
D.F. Jueves 8 de mayo de 2003
Alertan
expertos sobre riesgos de la paramilitarización en
América Latina
POR
HERMANN BELLINGHAUSEN (Tomado de La Jornada)
San
Cristobal de las Casas, Chis. 7 de mayo. En su
segundo día, el Encuentro Hemisférico Frente a la
Militarización confirmó lo que desde ayer se
perfilaba: la notable unidad de enfoques y formas de
entender las realidades nacionales en los distintos
países, de cara a la globalización, a escala
militar, de la política y la función de los
gobiernos nacionales. También que las lecciones de
resistencia se buscan por lo bajo y se encuentran en
los análisis y la vocación de soberanía de los
pueblos. Esto es novedad.
Escuchando
los testimonios de las mujeres guatemaltecas,
hondureñas, salvadoreñas, o bien entresacando los
datos más terribles de las ponencias e informes de
investigación, se puede pensar en cuánto dolor han
causado el militarismo y la injerencia de Estados
Unidos en América Latina, una hegemonía
hemisférica que atropella a millones de personas.
"El
doloroso pasado histórico obliga a estudiar y
debatir un tema vitalmente necesario para el
hemisferio: las fuerzas armadas, el papel de las
mismas y la función de los congresos nacionales en
un contexto internacional y regional signados por la
incertidumbre", expresó Marcos Pablo
Moloeznik, investigador de la Universidad de
Guadalajara.
Una
lección del encuentro es que se deben conocer los
efectos de la militarización y los caminos para
defender la soberanía de los pueblos y los derechos
humanos de los individuos. El analista Carlos Fazio
señalaba esta tarde: "América Latina no
escapa a la lógica guerrerista de Washington. La
nueva fase de expansión militar imperial en la
subregión tiene como elementos de control y/o
penetración de los ejércitos y las policías
locales armas tradicionales, como el espionaje
(incluido el telefónico, aéreo y satelital), las
maniobras militares conjuntas, la donación de
armamento, las asesorías y los acuerdos castrenses
de inteligencia y logística, con su variable para
las áreas de seguridad interior, con el
consiguiente uso de las fuerzas armadas locales como
ejércitos de ocupación y la acelerada
militarización de las policías".
Por la
mañana, el ecuatoriano Alexis Ponce recordó unas
palabras de Adolfo Pérez Esquivel: "el único
país que tiene un proyecto estratégico para
América Latina, lamentablemente, es Estados Unidos,
y no es, precisamente, el que necesita nuestro
continente".
El
analista de temas militares Jorge Luis Sierra, quien
caracterizó las "doctrinas" de seguridad
y combate a las luchas nacionales en el continente
(guerrilleras y de otro tipo) que privan en las
acciones de Washington, señaló que la nueva idea
de "democracia" que se impone hoy al mundo
prohíbe la inconformidad y la protesta de manera
sistemática.
Por su
parte, Fazio, al describir el Comando Norte de
Estados Unidos, planteó que se trata de "un
instrumento de la doctrina de guerra preventiva,
basada en el predominio de la fuerza unilateral.
Pero sucede que además del territorio continental
de Estados Unidos su proyección abarca Canadá,
México, porciones del Caribe (Cuba incluida) y las
aguas contiguas en los océanos Atlántico y
Pacífico. Es decir, México, país soberano, fue
incluido de facto como zona geográfica dentro de
las estructuras del nuevo comando regional de las
fuerzas armadas estadunidenses".
Tanto
Sierra como Fazio hicieron referencia a la
"privatización" de lo militar, expresado
en policías, paramilitares y cuerpos especiales que
operan ya en el área. Sierra, en coincidencia con
lo dicho ayer por el general Juan Francisco
Gallardo, demanda controlar los presupuestos
militares y de la discrecionalidad operativa que
tienen.
Fazio
decía que las nuevas actividades del Pentágono,
"estrechamente ligadas con el complejo
industrial-militar" llegan acompañadas de una
"privatización de la violencia oficial".
Definió el paramilitarismo "como una forma no
oficial de desarrollar la guerra sucia en zonas
conflictivas de la subregión". Apuntó que
México "ha acentuado su papel como Estado
cliente de Washington. Y adivirtió que "cuando
un ejército abdica de su función como defensor de
la seguridad y la soberanía nacionales queda
allanado el camino a la anexión".
El
analista y activista ecuatoriano Alexis Ponce hizo
mención a la necesidad, "por sobrevivencia
propia incluso", de que los numerosos procesos
sociales y políticos de América "se apoyen de
manera sistemática y planificada" para
"entender y acumular las multitudinarias
resistencias pacíficas de los pueblos". El
"sujeto histórico" que parece emerger
como alternativa mundial al neoliberalismo "es
un sujeto global, es la humanidad, apuesta que los
'cuates' zapatistas adelantaron años antes".
Ponce
concluía esta mañana con una posdata a Durito:
"como se habla en Ecuador, 'dé diciendo' a su
pueblo chiapaneco, a nuestros hermanos y hermanas
del EZLN, a las comunidades en resistencia y
municipios autónomos, dé diciéndole a Marcos, a
todo San Cristóbal, que les agradecemos haber
nacido, que su presencia sentimos aquí, bien
cerquita del pecho y la ternura americana".
Tomado de La Jornada
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