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El
Ambito de la mentira
Por Miguel Bonasso
(Tomado
de Diario Página 12, el 13 de mayo del 2003)
Ayer Ambito
Financiero, diario de campaña de Carlos Menem,
intentó ridiculizar sin éxito el reportaje a Fidel
Castro publicado el domingo y en esta contratapa se
van a llevar una sorpresa que viene, curiosamente,
de su mismo palo. Sigan el relato porque no los voy
a defraudar.
El periódico, del
que es dueño el comerciante de prensa y ramos
generales Julio Ramos, tituló escocido: “Fidel
Castro hace ahora campaña por Kirchner”. Debajo
viene una nota (obviamente) sin firma, escrita con
la inconfundible prosa de la SIDE.
El anónimo
redactor comienza con dos mentiras groseras: “El
periodista Miguel Bonasso, jefe de prensa de la
campaña de Néstor Kirchner, le hizo un reportaje
de tono amistoso a Fidel Castro”, y luego: “Bonasso,
a quien Kirchner -si gana en el ballottage del
domingo que viene- quisiera de director de la
agencia oficial de noticias Télam (que maneja la
información de gobierno y la publicidad del
Estado), no le hizo varias preguntas al dictador
cubano, a pesar de que la entrevista duró 10 horas”,
etcétera, etcétera.
No soy ni he sido
jefe de prensa de la campaña de Néstor Kirchner y
no existe la menor posibilidad de que dirija la
agencia oficial Télam. En general las agencias
oficiales no me sientan, ni me hacen falta como a
ciertos ganapanes que fluctúan, siempre por los
bajos de la ciudad, entre la calle 25 de Mayo y
Paseo Colón al 1100.
Después, el
infornauta, que me reprocha no haber hecho preguntas
para convertir la entrevista en “un virtual
monólogo castrista”, omite deliberadamente
algunas de las respuestas de Fidel Castro que tienen
indudable valor de primicia periodística. En
particular la que menos gracia le debe haber hecho a
su candidato Carlos Menem, que se repetirá para
ilustración de los lectores de Ambito Financiero:
“Alguien bien informado me contó un día que
hasta los Montoneros, que habían sido casi
eliminados durante la sangrienta dictadura militar y
quedaban muy pocos sobrevivientes, ayudaron a Menem
con cientos de miles de dólares para la campaña
electoral en su primera elección en el año 1989.
Valdría la pena preguntarle si esto fue o no
cierto. Quizás haya testigos que puedan dar
testimonio. Los que me conocen saben que jamás me
hago eco de falsos testimonios o mentiras”.
Parece que el
líder cubano no andaba descaminado. Ayer, mientras
revisaba el correo electrónico y podía apreciar la
repercusión internacional del reportaje, entró un
curioso mail que decía textualmente:
“De: Juan B.
Yofre
A: Miguel Bonasso
Enviado domingo 11
de mayo de 2003 12:46
Asunto: Te felicito
“No sería
honrado conmigo mismo si después de leer tu extenso
reportaje a Castro no te mandara unas líneas
diciéndote que me pareció muy bueno. Aunque no
coincida en varias cosas con el ‘hombre de la
Perla’ el diálogo fue de un alto nivel.
En su referencia a
la ayuda de ‘los muchachos’ a Menem en su
campaña de 1989 no miente. Fue importante, pero
más importante fue durante la interna de 1988. Lo
relaté el otro día en ‘Edición I’ (Plus
Satelital de 23 a 23.30 todos los días). Yo fui el
que agradeció a Firmenich el apoyo que dio en la
interna del ‘88. Su respuesta fue: ‘sos el
primer funcionario de este gobierno (el de Menem)
que me lo agradece’. Testigo del encuentro fue ‘Pascualito’.
No me interesa
molestarlo a Menem, pero es la verdad histórica.
Por otra parte no entiendo que Menem utilice los
mismos argumentos que el radicalismo esgrimió
contra él en la campaña del ‘89. Además suena
aincomprensible para un político que trazó una
línea con el pasado al dar los indultos que
posibilitó la vuelta de tantos compatriotas que
vivían en el exterior.
Saludos, Tata.”
Me he permitido
reproducir este mail porque Juan Bautista Yofre, que
fue colaborador decisivo de la campaña y luego jefe
de la SIDE durante los primeros meses del menemismo,
no me pidió reserva. Es más, creo que me indujo a
publicarlo con esta frase: “No me interesa
molestarlo a Menem pero es la verdad histórica”.
Fidel Castro no
mentía, quien mentía era el anónimo redactor de
Ambito Financiero que quiso, temerariamente, dar una
clase de periodismo.
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