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Museo del
Vaticano ha traído a La Habana el más
antiguo ejemplo de arte cristiano
indígena del Nuevo Mundo
El
préstamo de esta pieza se realiza por un
año y fue autorizado con carácter
excepcional por Su Eminencia
Reverendísima Cardenal Tarcisio Bertone,
Secretario de Estado a solicitud del
doctor Eusebio Leal Spengler
El Museo
Etnológico Misionero del Vaticano ha
traído a La Habana el más antiguo
ejemplo de arte cristiano indígena del
Nuevo Mundo para ser exhibido durante un
año en la sala transitoria del Museo de
la Ciudad. El préstamo de esta pieza se
realiza en virtud de la solicitud
formulada por el Historiador de la
Ciudad, doctor Eusebio Leal Spengler, al
director de los Museos Vaticanos; y fue
autorizado con carácter excepcional por
Su Eminencia Reverendísima Cardenal
Tarcisio Bertone, Secretario de Estado.
El
facistol o atril para misal que
perteneció al capellán de Cristóbal
Colón en su segundo viaje (1493-1494)
está elaborado en madera tallada en
forma de concha. En su superficie fueron
incrustadas —mediante pequeños y
numerosos pernos— finas tiras de hueso
de pescado y de carapacho de carey en
forma de abanico, los cuales están
dispuestos con vistas a crear un efecto
de claroscuro. En la base donde se apoya
el misal se observa una amplia abertura,
posiblemente utilizada para fijar el
facistol a un pedestal.
HISTORIA DEL ATRIL
El 28 de
diciembre de 1935 el padre Ernest
Baudouy, de la orden de los Agustinianos
de la Asunción, con sede en Roma, donó
el facistol al Museo Etnológico del
Vaticano. La pieza se la había entregado
el sacerdote Pierre-Baptiste (Jean
Baptiste) Morel para que la donara al
Sumo Pontífice. En la ficha de
inventario redactada en el momento de la
donación se dice que el objeto
Perteneció a
fray Bartolomé de Las Heras, quien fuera
capellán de Cristóbal Colón en sus
primeros descubrimientos de América
[segundo viaje de Colón, 1493-1494] [¼
] y permaneció en Cuba para evangelizar
las tribus caribeñas. El facistol pasó
de generación en generación por parte
materna y llegó al donador de manos de
su madre doña Anna Moulin y Sabon de
Morel, nacida en Santiago de Cuba, quien
lo recibiera de don Federico de Mora,
abogado general del Tribunal Supremo de
la República de Cuba. Don Federico, a su
vez, lo recibió de una pariente,
descendiente por parte de Las Heras, que
se quedó en Cuba.
Las evidencias
arqueológicas demuestran que ya antes de
1510 algunos grupos de taínos habían
huido de La Española y se habían
refugiado en la parte más oriental de la
Isla, en la zona de Santiago de Cuba,
por lo que es muy probable que ese sea
el lugar donde se fabricó el facistol de
Colón, que es el más antiguo ejemplo de
arte cristiano indígena del Nuevo Mundo
e ilustra el proceso de cambio bilateral
que germinó gracias al contacto
intercultural. El facistol, tallado por
manos indígenas con materiales locales,
resulta una óptima muestra de tal
proceso: en la iconografía cristiana la
concha se asocia a la resurrección y a
la vida eterna; para los indígenas tenía
un elevado valor simbólico, por cuanto
estaba vinculado a los cultos al agua y
a la fertilidad.
Esta pieza será
expuesta al público en el Museo de la
Ciudad de La Habana a partir del domingo
5 de febrero. |