Premio
Nobel llama a fortalecer
transformaciones latinoamericanas
CARACAS, 5 de julio
(PL).— La luchadora indígena
guatemalteca y Premio Nobel de la Paz,
Rigoberta Menchú, resaltó hoy la
necesidad de fortalecer las batallas de
convicción, revolucionarias y
transformadoras de América Latina y del
mundo, frente a la discriminación,
exclusión y saqueo imperialistas.
Nuestras luchas de las últimas décadas
han sido por dignificar Guatemala, y eso
nos ha dejado la lección de que la
emancipación de los pueblos indígenas no
puede ser de otra manera que ocupando su
espacio en el poder político, afirmó
Menchú, entrevistada en el programa Toda
Venezuela, de Venezolana de Televisión.
Dijo que en su nación hay una industria
de la pobreza utilizada por los sectores
que manipulan conciencias, lo cual
calificó de un buen negocio para el
crimen organizado, el narcotráfico y
para la impunidad motivada por la
corrupción.
La discriminación, la marginación,
algunos síntomas de esclavitud, y el
racismo -señaló- han sido un régimen en
Guatemala, combinado con el temor de que
el pueblo indígena ocupe su espacio en
el poder.
"Hoy tenemos que renovar nuestras luchas
y a eso hemos venido al Foro de Sao
Paulo", enfatizó Manchú, en alusión al
evento iniciado la víspera en esta
capital con la presencia de más de 600
delegados y un centenar de
organizaciones políticas de izquierda de
80 países.
En este encuentro, dijo, venimos a
presentar a Winaq, primer Partido
político maya, integrado en un 96 por
ciento por indígenas de ese pueblo.
Esta izquierda guatemalteca simbolizada
por la coalición Frente Amplio, subrayó,
tiene que recibir el apoyo de los países
de la región, nos tienen que ver como
fuerzas que hemos luchado en condiciones
muy difíciles y con grandes metas.
El Foro de Sao Paulo,
aseveró, representa las luchas de
convicción, revolucionarias,
transformadoras de América Latina y del
mundo.
La presidenta de la Fundación Rigoberta
Menchú, afirmó que en ese contexto
aprecia la experiencia de Venezuela, la
aplicación de sus políticas sociales, de
tierras, de participación de los pueblos
indígenas y su relación con la Madre
Tierra, no para explotarla, sino para
lograr una vida plena de toda la
sociedad y especialmente de las
poblaciones originarias.