| 20 de mayo de 2002 INFORME DE LA CIA ANUNCIABA UN "11 DE SEPTIEMBRE"
¿Qué más sabía la Casa Blanca?
POR JEAN-GUY ALLARD Especial para Granma
Internacional
EN las horas que siguieron a los catastróficos atentados
del 11 de septiembre del 2001, Ari Fleischer, portavoz de la Casa Blanca, se presentaba
frente a la prensa nacional e internacional y afirmaba categóricamente que nunca George
W. Bush había recibido advertencias de la inminencia de tales actos terroristas.

Furioso, el portavoz
de la Casa Blanca,
Ari Fleischer, llamó
al editor del
New York Post para
quejarse de esta
portada con el titulo
"Bush Sabía".
La calificó de
"irresponsable".
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Después de esperar ocho meses, por razones
hasta ahora desconocidas, el mismo vocero ha revelado que sí, hubo advertencias, bajo la
forma de un informe top secret de la CIA que señalaba la intención bien clara de
Usama ben Laden de ordenar atentados en los EE.UU. con el uso de aeronaves. Suele ahora
preguntarse: ¿qué más sabía la Casa Blanca?
Según Fleischer, el documento, presentado
al Presidente en agosto, se titulaba "Ben Laden, determinado a golpear a los
EE.UU.". En su edición del sábado último, el Washington Post corregía al
funcionario. El verdadero título era: "Ben Laden, determinado a golpear en
EE.UU.". ¿El matiz se le habrá escapado al vocero?.
De igual manera, Condoleezza Rice, la
Consejera para la Seguridad Nacional, había indicado que el informe describía
principalmente amenazas dirigidas hacia objetivos norteamericanos en el exterior. Pero
fuentes del Post señalaron luego que, al contrario, las informaciones de la CIA indicaban
peligros dentro del territorio norteamericano.
Hasta ahora, Fleischer afirma que la Casa
Blanca ignoraba qué se proponían los conspiradores de Al-Qaeda con los aviones que iban
a secuestrar.
En Washington, la revelación de la Casa
Blanca ha desencadenado una tormenta de interrogaciones y un intenso cuestionamiento de la
actitud de la Administración Bush como no se había visto desde los trágicos eventos.
De igual forma, se despertaron una serie de
preocupaciones acerca de diferentes informaciones que señalaban graves negligencias de
las agencias de seguridad además de una falta general de coordinación de sus
actividades.
Entre otros elementos que asustan:
Un memorándum dirigido a la
dirección del FBI por un agente de Phoenix, en el Estado de Arizona, señalaba hace meses
que Ben Laden pudiera estar usando unas escuelas de pilotaje para entrenar a terroristas y
sugería un chequeo urgente de todos los estudiantes de los institutos de aviación
procedentes del Medio Oriente.
Este último documento nunca fue
puesto al conocimiento de los
investigadores del FBI de Minnesota, quienes
habían ubicado a Zacarías Moussaoui, un estudiante de pilotaje franco-marroquí,
sospechoso de formar parte de una conspira de Al-Qaeda.
En agosto, la CIA alertaba al FBI que
dos hombres vinculados a la
organización de Ben Laden se encontraban en
territorio estadounidense. La información no fue investigada y Khalid Al-Midharn y Nawaq
Alhazmzi se quedaron en San Diego hasta el 11 de septiembre, cuando participaron en el
ataque contra el Pentágono.
Pero la información que más asombra es acerca de un
informe preparado por el National Intelligence Council, afiliado a la CIA, que advertía
¡ya en 1999! que terroristas asociados a Ben Laden pudieran piratear
aeronaves según un escenario casi idéntico al del 11 de septiembre.
"Comandos suicidas pertenecientes al Batallón del
Martirio de Al-Qaeda pudieran lanzar aviones llenos de explosivos (C-4 y Semtex) contra el
Pentágono, el cuartel general de la CIA o la Casa Blanca", advertía textualmente el
amplio reporte titulado "Sociología y Sicología del Terrorismo: ¿quién se vuelve
terrorista y porqué?".
El documento recordaba casos conocidos de tales
conspiraciones, incluyendo un plano de agentes de Al-Qaeda, elaborado en 1995 y
descubierto en Manila en la computadora de Ramzi Youssef, un terrorista condenado en los
EE.UU. por el desastroso atentado de 1993 al World Trade Center.
Este informe contradice totalmente una declaración hecha
por Condoleezza Rice en los últimos días: "Creo que nadie hubiera podido predecir
que esta gente iba a tomar un avión y lanzarlo sobre el World Trade Center, tomar otro y
lanzarlo contra el Pentágono; que iban a tratar de usar un avión como un misil, un
avión secuestrado como un misil", declaró con toda ingenuidad la Consejera para la
Seguridad Nacional.
Para el New York Times, la confesión repentina de Bush
permite entender varias cosas: "La advertencia de la CIA (a la Casa Blanca) también
explica porqué los ayudantes del Sr. Bush eran tan ciertos que el Sr. Ben Laden se
encontraba detrás de los ataques casi tan pronto como ocurrieron". "Nunca
tuvimos una real duda alguna", dijo, hace meses, un responsable involucrado en las
decisiones cruciales de la Casa Blanca, el 11 de septiembre.
Fuera de la "gran prensa" oficialista, varias
informaciones siguen apareciendo en sitios internet alternativos, tales como www.indymedia.org ,
que recuerdan una serie de noticias publicadas anteriormente sin que los órganos de
prensa les hayan otorgado mucho espacio:
Los servicios de inteligencia alemanes, el
BND, advirtieron a la CIA e Israel que "terroristas del Medio Oriente" se
proponían secuestrar aviones comerciales para usarlos como armas para atacar grandes
símbolos de la cultura norteamericana e israelí" (Frankfurter Allgemeine Zeitung,
14 de septiembre del 2001)
En agosto del 2001, el presidente ruso
Vladimir Putin ordenó a sus servicios de inteligencia prevenir al gobierno de los EE.UU.
"en los términos más fuertes posibles" del ataque inminente de aeropuertos y
edificios del gobierno. (MS-NBC)
Más grave aún, otras fuentes afirman que
el Departamento de Justicia negó a los agentes del FBI el mandato que solicitaban para
revisar el material informático del sospechoso Zacarías Moussaoui. Luego de los
atentados, iban a encontrar ahí informaciones directamente vinculadas a los ataques.
En fin, otros sitios tratan de vincular el
conjunto de los eventos con una conspiración de las petroleras norteamericanas
asociadas a la familia Bush para apoderarse del acceso, a través de
Afganistán, al petróleo de Kazajstán..
Se señala, entre otras cosas, cómo
ExxonMobil, Texaco, Unocal, BP Amoco, Shell y la "famosa" Enron invirtieron
miles de millones de dólares en Kazajstán para asegurarse de los derechos sobre la
extracción de petróleo en esta región. Y cómo, incapaces de llegar a un acuerdo con
los talibanes, necesitaban urgentemente un cambio de gobierno en Afganistán.
La confesión "espontánea" de la
Casa Blanca tal vez provocada por las últimas indagaciones del senador Graham en el
tema rompe definitivamente el estatuto de "intocabilidad" que George W.
Bush se había adquirido con el 11 de septiembre. El presidente no-electo tendrá ahora
mucho que enfrentar. |