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de Abril de 2002 Hablando claro sobre los vuelos a Cuba
POR ANTHONY F. KIRKPATRICK
LOS aviones privados norteamericanos pueden
volar a Cuba en forma legal y segura sin provocar una confrontación internacional. Así
lo hice el Día de Acción de Gracias, en mi avión repleto de donaciones médicas de los
Estados Unidos. Fue emocionante ser el primer piloto norteamericano en 40 años en
realizar tal misión.
No obstante, antes del vuelo, encontré una
enorme resistencia por parte de los gobiernos norteamericano y cubano. Mi primera
solicitud al Departamento de Comercio norteamericano para con mi avión privado entregar
los suministros humanitarios a la Isla fue rechazado. Entonces, usé una estrategia que vi
en la película El padrino. Le hice una oferta al Departamento de Comercio que no
podrían rehusar. Primero, solicité más de un millón de dólares en medicinas y
suministros quirúrgicos a las compañías médicas norteamericanas, como donación a
Cuba. Segundo, le pedí pilotos privados a Aircraft Owners and Pilots Association, uno de
los más poderosos grupos "lobistas" de Washington, para que hiciera contacto
con el Departamento de Comercio a mi nombre. La Asociación sirvió como mi ángel de la
guardia durante la solicitud. El 11 de agosto del 2000, recibí una licencia del
Departamento de Comercio permitiéndome 20 vuelos de ida y vuelta a Cuba.
Mucha de la resistencia que encontré por
parte del Gobierno cubano se debía al temor de que mis vuelos abrieran una Caja de
Pandora. Tal apertura del espacio aéreo cubano para los aviones privados podría conducir
a actos de agresión, políticamente motivados contra la isla nación, actos ilegales que
podrían ser apoyados por el Gobierno norteamericano. El temor cubano no es irrazonable
dado los acontecimientos que condujeron al derribo de dos avionetas en 1996.
El derribo fue trabajosamente investigado
por la Organización de la Aviación Civil Internacional de la ONU. Las investigaciones de
la ONU hallaron que Cuba no había empleado medios, como comunicaciones de radio más
efectivas, para impedir la acción. Pero lo que no se ha divulgado mucho sobre los
resultados de dichas investigaciones fue cómo los Estados Unidos no pudieron controlar un
grupo de pilotos privados. Esos pilotos usaron sus aviones como herramientas de agresión
para tratar de desestabilizar al gobierno cubano; y así poner en riesgo la seguridad del
espacio aéreo legalmente controlado por Cuba. El informe de la ONU aclara que esta
dejación en controlar a los pilotos privados y cumplir las regulaciones cubanas, en lo
relativo a los vuelos de los aviones matriculados en los Estados Unidos, fue una
obligación quebrantada por los Estados Unidos tanto en sus leyes internacionales como
nacionales.
Según el informe de 250 páginas de la ONU,
José Basulto, cabecilla de un grupo llamado Hermanos al Rescate, tiene un historial de
violaciones del espacio territorial cubano, lanzando a su vez objetos sobre varios lugares
de la isla. El 11 de julio de 1995, la Administración de la Aviación Federal (FAA), se
reunió con Basulto y le advirtió que si violaba el espacio aéreo cubano, sufriría
serias consecuencias y que cualquier violación sería "vigorosamente
investigada".
Sólo dos días después, el avión de
Basulto acompañó a una flotilla de 13 embarcaciones para celebrar el aniversario de un
encuentro que había ocurrido hacía un año, cuando una embarcación cubana interceptó a
un remolcador robado en las aguas territoriales cubanas. El remolcador había sido tomado
en asalto por un grupo de cubanos que querían salir del país. Según el Gobierno cubano
el remolcador estaba viejo y deteriorado y se había hundido cuando un bote cubano
colisionó accidentalmente con él.
Cuando la flotilla que conducía a los
anticastristas alcanzó las aguas territoriales cubanas donde se había hundido el
remolcador, el informe de la ONU señalaba que Basulto ignoró las órdenes del FAA. La
televisión de Miami informó que "había rozado los techos de La Habana",
poniendo en peligro las vidas de ciudadanos cubanos y las del periodista televisivo y el
copiloto que iban a bordo. También se informó que arrojó volantes de propaganda y
medallas religiosas desde su avión, que pudo haber causado serio daño a los de abajo. Un
caza interceptor cubano que se vio en el área incrementó el peligro. Aunque Basulto
volaba su avión violando las leyes cubanas y a escasísima altura sobre populosos
barrios, más tarde descrito por la FAA como "acto imprudente y temerario", los
militares cubanos se abstuvieron de derribar el avión. Basulto objetó que había volado
sobre La Habana ese día para crear una maniobra diversionista relacionada con la flotilla
que estaba siendo interceptada por los patrulleros cubanos en las aguas bajo su
soberanía.
El Miami Herald informó que el barco
al frente de la flotilla siguió en dirección hacia La Habana aunque un oficial en un
barco cubano sacó un megáfono y les advirtió en español: "Habéis entrado en
aguas territoriales cubanas. Han violado las aguas territoriales cubanas". No fue
hasta que la lancha patrullera chocó con el barco y comenzó a hacer agua que la flotilla
viró 180 grados. Otra vez los cubanos mostraron cautela y dejaron sus armas cubiertas en
la lancha.
Basulto le dijo al Miami Herald: "Nos
sentimos orgullosos de lo que hicimos", declarando a la televisión su intención de
violar las leyes norteamericanas y desestabilizar al gobierno cubano. Declaró al
reportero de NBC desde su avión: "Esto es un acto de desobediencia civil. Sabemos lo
que estamos haciendo, todo lo que hacemos es señalarle al pueblo de Cuba que la
desobediencia civil es posible".
Por desgracia, el FAA no pudo llevar a cabo
su advertencia de investigar vigorosamente la violación de Basulto. La investigación fue
pospuesta por más de un mes cuando se llevaba a cabo una traducción al inglés de la
documentación cubana del incidente. La FAA nunca hizo contacto con el periodista a bordo
del avión de Basulto, que fue testigo ocular de la violación. La FAA tenía suficientes
pruebas que Basulto pudo ser contenido antes del incidente que sucedió siete meses
después. Nunca sabremos si pudo haberse impedido este trágico acontecimiento si la FAA
hubiese impuesto su autoridad para suspender inmediatamente su licencia de piloto o
confiscar su aparato.
Poco después del incidente del 13 de julio,
Cuba escribió una carta al administrador de la FAA manifestando que "le ruego"
que actúe para impedir que vuelva a ocurrir. Al día siguiente Cuba no perdió tiempo en
aclarar mediante declaraciones a la prensa y televisión norteamericanas la intención de
proteger su soberanía y la seguridad del pueblo, aun en el caso de que tuvieran que
hundir barcos y derribar aviones. "Cualquier embarcación proveniente del exterior
que invada por la fuerza nuestras aguas soberanas será hundida y cualquier nave aérea
derribada".
A pesar de la clara amenaza cubana de
proceder a derribar las naves, los Hermanos continuaron en sus esfuerzos de desestabilizar
al Gobierno cubano mediante vuelos dentro del espacio aéreo controlado por Cuba, dejando
caer volantes políticos. Basulto alega que estos vuelos se realizaron fuera del límite
de las 12 millas, y que un fuerte viento del norte introdujo las proclamas en Cuba. El
informe de la ONU manifiesta que Cuba comenzó a perder su confianza de que el gobierno
norteamericano respetaría las leyes internacionales y sus regulaciones y mantendría a
raya lo que Cuba llama actividades "agresivas y terroristas".
La situación se hizo crítica en febrero de
1996. El grupo disidente Concilio Cubano protestaba contra el Gobierno cubano. Varias
semanas antes del incidente el Miami Herald informaba que Basulto entregó un sobre
que contenía 2 000 dólares en efectivo a un líder de Concilio, en una conferencia de
prensa en Miami. Tanto La Habana como Washington estaban en máxima alerta, anticipándose
a una acción política por parte de los Hermanos durante las protestas de los disidentes
del Concilio celebradas en La Habana.
En ese malhadado día, los pilotos
presentaron el plan de vuelo VFR (regulaciones para vuelo visual) para el FAA y las
autoridades de aviación de La Habana, pero luego se desviaron de él. Las rutas planeadas
y las verdaderas de los tres aviones se muestran en la figura. Durante su vuelo hacia Cuba
(Punto marcado con X en la figura) La Habana le pidió por radio a uno de los pilotos que
expusiera su plan de vuelo, recibiendo una respuesta engañosa: "Bien, esa
información está en nuestro plan de vuelo". El informe de la ONU planteaba que la
ley de la aviación civil internacional exige que los pilotos informen a los controladores
aéreos de los cambios significativos hechos al plan de vuelo "tan pronto como se
efectúen".
Basulto volando en su nave, junto con otros
dos aviones de Hermanos al Rescate se introdujeron en el espacio aéreo cubano sobre aguas
internacionales controladas legalmente por Cuba. Se había designado como zona de peligro
el sur del paralelo 24 en las cartas de aviación. En este día particular, se publicó
que esta zona de peligro (MUD-8 y MUD-9), es muy peligrosa. El piloto que redactó el plan
de vuelo indicó a la FAA en Miami que estaba al tanto del NOTAM (advertencia sobre la
situación aérea) en que se prevenía que ese espacio aéreo era sumamente peligroso
porque estaba "activado" posiblemente con aviones militares cubanos.
Adicionalmente, La Habana envió a Basulto un mensaje por radio: "Señor, le
informamos que el área al norte de La Habana está activada. Es a vuestro riesgo si
vuelan al sur del paralelo 24". Basulto prontamente respondió: "Sabemos que
estamos en peligro cada vez que volamos al sur del paralelo 24, pero estamos listos para
realizarlo como cubanos libres que somos".
Los tres aviones estaban equipados con los
novísimos y complejos sistemas de navegación GPS para impedir incursiones accidentales
en el espacio aéreo restringido. Basulto le dijo a los investigadores de la ONU, el 24 de
febrero, que no había violado el espacio aéreo cubano, pero que tanto las observaciones
norteamericanas como las cubanas obtenidas por los investigadores de la ONU mostraban que
había entrado al espacio aéreo cubano. El 16 de mayo de 1996, la FAA publicó una orden
manifestando que Basulto había violado de forma ilegal el espacio aéreo cubano. Basulto
se las arregló para evadir a los cazas cubanos, pero los otros dos no fueron tan
afortunados.
Uno se pregunta lo que hubiera pasado si
hubiese sido al revés. Si un enemigo conocido del exterior entrase en el espacio aéreo
norteamericano en un pequeño avión privado sobre Washington D.C. sin autorización. Todo
hace indicar que dicha información es de máximo secreto. No obstante, de acuerdo con
varias "autoridades administrativas", que informan al Washington Post, es
probable que dicho intruso hubiese sido derribado rápidamente sobre el agua antes de
entrar en territorio norteamericano, porque el derribo de un avión sobre un área poblada
crearía "riesgos significativos a un gran número de gente inocente". El
informe después señala que "cualquier decisión para derribar un avión no
identificado se haría en segundos".
En vez de apuntar el dedo acusador contra
los Hermanos o a la FAA por el derribo, los Estados Unidos les pidieron a las Naciones
Unidas que condenaran a Cuba. Los Estados Unidos señalan una disposición citada en el
informe de la ONU llamado "Artículo 3: Enmienda a la Convención sobre la Aviación
Civil Internacional". La disposición le pide a los países que se abstengan de usar
armas contra aeronaves civiles. La misma disposición se usó para condenar a los Estados
Unidos en 1988, por derribar a un avión iraní en que perecieron 290 pasajeros.
Pero los Estados Unidos rehusan ratificar la
disposición, a pesar de una petición urgente de las Naciones Unidas. ¿Por qué? La
disposición haría más difícil que los Estados Unidos derribaran aviones comerciales o
privados y requeriría de los Estados Unidos tomar las medidas adecuadas para impedir que
los pilotos privados usen sus aviones para llevar a cabo actos de agresión contra otras
naciones. Cuba ratificó dicha disposición el 28 de septiembre de 1998.
Hace unos meses, Washington autorizó el uso
de $58 millones de los fondos cubanos congelados para compensar a algunos de los parientes
de los miembros de Hermanos al Rescate. Las familias declararon que usarían una porción
de los millones para continuar la lucha contra Fidel Castro. ¿No sería más apropiado
dirigir su cólera y millones contra el FAA? Después de todo, ésa fue la agencia
norteamericana que no pudo detener a Basulto cuando no puso en vigor sus propias
regulaciones.
Ahora, más de cinco años después, la
violación del espacio aéreo cubano por Basulto ha centralizado la defensa de un espía
cubano acusado. Según el Miami Herald, el abogado de la defensa Paul McKenna dice que su
cliente, Gerardo Hernández, es el chivo expiatorio y que Basulto es el verdadero
culpable. De los cinco espías acusados en el juicio, Hernández confronta los cargos más
serios: conspiración para asesinar durante el derribo, por lo cual podría pesar la
cadena perpetua.
¿Por qué llevé más de $1 millón en
ayuda médica a Cuba? Como en el caso del incidente aéreo, en lo referente a la ayuda
médica los Estados Unidos actúan con duplicidad. Mis investigaciones publicadas en The
Lancet, una importante revista médica, muestran que casi el cincuenta por ciento de las
más importantes medicinas del mundo no llega al pueblo cubano por el embargo
norteamericano. Aunque la Organización de los Estados Americanos escribió una carta al
Gobierno norteamericano en febrero de 1996, en la que llamaba al bloqueo médico una
violación directa de la ley internacional, los Estados Unidos aún rehusan suprimir el
bloqueo. Nuestro país le dice al mundo: "Hagan lo que digo, no lo que hago".
Emergemos como nueva versión del "Americano feo" del siglo XXI.
ANTHONY F. KIRKPATRICK es doctor en medicina
y también piloto en Tampa, Florida.
Febrero 4, de 2001 |
--La mafia anticubana de Miami es un
cáncer para EE.UU.
23 de Agosto de 2001
De fuerte golpe a la mafia anticubana de Miami calificó la Mesa Redonda Informativa el
traslado de la ceremonia de entrega de los Premios Grammy latinos desde esa ciudad
floridana hacia Los Angeles como respuesta a las maquinaciones terroristas de los grupos
recalcitrantes que planeaban boicotear la actividad cultural, incluso, durante las
transmisiones en vivo por televisión.
--La mafia de Miami, los narcoterroristas y el escándalo Irán-Contras
4 de Julio de 2001
Como en otras ocho
jornadas anteriores, se continúo ayer la serie de Mesas Redondas Informativas En las
entrañas del monstruo. Una tribuna, explicó el moderador Randy Alonso, desde donde
seguimos analizando la falsedad y las manipulaciones del proceso judicial a que fueron
sometidos nuestros cinco compatriotas en medio del putrefacto ambiente de Miami.
--Los cinco cubanos acusados de espionaje en EE.UU. se
arriesgaban por defender al país del terrorismo de la mafia de Miami
21 de Junio de 2001
Un resumen de las principales acciones contra Cuba en la década de los 90, y la
revelación de la captura en abril último de un team que pretendía infiltrarse en el
país para realizar acciones terroristas que incluían la destrucción del cabaret
Tropicana, permitió a los panelistas de la mesa redonda informativa de este 20 de junio
dejar en claro las razones que justificaron el accionar de los cinco jóvenes prisioneros
en EE.UU. acusados injustamente de espionaje. |